La vida de “Toa” estuvo vinculada al baloncesto desde su nacimiento, ya que era hijo del por entonces presidente de la Federación Malagueña de Baloncesto, el también fallecido Pepe Paterna. Comenzó a jugar y a entrenar en el Colegio de San Estanislao de la barriada malagueña de El Palo, para luego pasar por Maristas de Málaga y recalar en La Salle Almería durante una temporada, aunque no llegó a terminarla. Hasta que ingresó en el Unicaja para ocuparse de los equipos de su cantera durante 10 años y en donde destacó por su gran labor a la hora de manejar a los chavales y por sus habilidades psicológicas y pedagógicas.
Llegó a ser asistente del equipo ACB, pero decidió dar el salto como entrenador principal en el Clínicas Rincón Axarquía, equipo vinculado al Unicaja que militaba en la LEB Plata. Tras dos años allí, marchó a Jerez para dirigir al Unibasket donde ha estado al frente del equipo en tres categorías distintas: LEB Bronce, LEB Plata, tras un brillante ascenso conseguido en Cáceres, y EBA.
"Toa" Paterna, ya enfermo, siguió al frente del proyecto jerezano hasta que en este primer domingo de julio nos ha llegado la fatal noticia. Nos ha dejado sin palabras, doloridos. Pero a los amantes del baloncesto, a todos los que lo hemos conocido, siempre nos quedará el recuerdo de su capacidad para luchar contra todo y salir siempre adelante. Nos quedará el recuerdo de su extraordinaria proximidad, de la amabilidad y el cariño que siempre dispensaba a quién se le acercara.
Desde aquí, nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos, y a toda la familia baloncestística que apreciaba a este joven técnico que luchó por este deporte mientras le quedaron fuerzas.