Los dos equipos salieron con las mismas armas: presión a toda la pista intentando el error rival y retrasar los ataques. Tras unos primeros 5 minutos de tanteo e igualdad (10-10), los malagueños se sienten más inseguros en la circulación de balón y comenten más errores que los rojillos. Esto, unido al acierto en ataque, provoca que el CB Almería coja una renta de diez puntos al finalizar el primer cuarto (13-23).
La tónica seguía igual en el inicio del segundo cuarto y los chicos de Pilar López Alcoba y Gonzalo Bermejo se marchan de 17 puntos tras una salida fulgurante (15-32). El técnico malagueño pide tiempo muerto y manda a su equipo a zona, lo que le permite recortar distancias, 23-32 al ecuador de este cuarto. El ataque rojillo ya no es fluido y los lanzamientos exteriores no entran lo que lleva a los malagueños a colocarse a 5 puntos a falta de 1 minuto para el descanso (27-32). Pero dos buenas defensas de los almerienses en ese último minuto le dan un respiro, llegando al descanso 9 arriba (27-36).

Tras el descanso CB Almería también sale en zona 3-2, pero los triples malagueños (3 de Oscar Calderón y 1 de “Zigi” Sabonis) igualan el marcador a 41 a los cinco minutos de periodo. Las faltas hacen daño en el equipo de Málaga y los tiros libres mantienen a los rojillos que sigue sumando. Los almerienses consiguieron igualar el potencial reboteador de los malagueños y, apoyado en la contundencia a la hora de proteger su canasta, emergieron en la contienda para volver a despejarse. Un triple al final del tercer periodo de Cristian Ramón les vuelve a dar los diez de ventaja al final del tercer período (44-54).
Ambos equipos juegan a rachas y ahora un parcial de 8-0 para los malagueños en dos minutos les acerca en el marcador 52-54. De ahí hasta el final el marcador se iguala llegando a la mitad del cuarto con empate 62-62. EBG Málaga se pone por delante por primera vez a falta de 3 minutos para el final (64-62). Pero los malagueños acusan la fiereza defensiva de los almerienses frente a la canasta y desaprovechan además algún que otro tiro libre en los últimos minutos, llegando el partido a la prórroga (70-70).
CB Almería llegaba a la prórroga con toda la ilusión del mundo, pero en esas situaciones la suerte se convierte en un factor determinante. El goteo de puntos arriba y abajo para uno y otro equipo era la constante y la tensión en la pista, máxima. Así que se llega al otro final de extrema igualdad y el rol se cambia y, estaba vez, el acierto de los malagueños desde la línea de personal les da el triunfo en el período extra (85-81).
No pudo ser. Los campeones almerienses se encontraron con lo previsto para este partido: un rival aguerrido, sin complejos físicos y con una efectividad desde el perímetro matadora. Se toparon con un hueso muy, muy duro de roer. Tampoco podía ser de otra forma en los cuartos de final de un Campeonato de Andalucía.
Eso sí, los chicos del CB Almería han sufrido lo que no está en los escritos, aguantando un incesante acoso de los malagueños de esquina a esquina del campo, en ataque y en defensa y, con los dientes apretados, han jugado un partido impresionante y que honra como deportistas, compañeros y baloncestistas a todos sus jugadores y cuerpo técnico.